jueves, 18 de abril de 2013

Capítulo 5 • Paparazzi


Por favor, que no se acuerde de mi. Estoy entregándole información personal suya a un paparazzi odioso que pretende bañarse en dinero a costa de hacerlo sufrir. Yo no quiero que el piense que soy ese tipo de persona horrible, pensé que la borrachera borraría esa noche por completo.

-       Yo no te conozco – me atreví a decir. El disimuló una sonrisa y pude apreciar su cicatriz debajo del ojo derecho.
-       ¿Ni un poquito? – “sé mucho más de ti de lo que crees” pensé.
-       Ni un poquito – mordió su labio para intentar suprimir una risa. ¿Se estaba riendo de mí?

Al instante, oí miles de flashes dispararse a unos cuantos metros de nosotros. Justin giró la cabeza al instante y soltó un largo suspiro seguido de un “joder”. Se levantó y me tendió la mano. Lo miré con el ceño fruncido y cogió mi brazo ayudándome a levantarme. Le susurré un gracias y el sonrió, aunque supe que esa sonrisa era falsa al instante. Volvió a mirar hacia los paparazzis que se acercaban poco a poco. Fue hacia su coche y abrió la puerta del copiloto. Me miró.

-       Sube – fruncí el ceño
-       ¿Para qué? – rió.
-       Esos paparazzis te han visto conmigo, en cuanto yo me vaya de aquí van a acribillarte a preguntas. ¿En serio quieres arriesgarte? – dijo sonriendo.

Yo soy uno de esos de los que huyes, Justin. Yo solo quiero hacerte daño, si lo supieras no me pedirías que subiera contigo en un coche. Suspiré, miré hacia todos los paparazzis. “Subirte al coche de Justin Bieber le encantará a Lioner” me dijo una voz interna. Miré de nuevo hacia el coche. No sé porque razón, acepté entrar en el coche. “Por hacer feliz a tu jefe” dijo otra vez esa odiosa voz. Justin se metió en el coche del conductor y arrancó el coche. Nunca me había montado en un coche así. Parecía un coche del futuro, surrealista y con olor a ambientador de pino.

-       ¿A donde vas a llevarme? – dije mirándolo. Justin sonrió mientras no paraba de mirar hacia la carretera y controlaba ese cochazo.
-       Dime la dirección de tu casa
-       ¿Por qué me haces este favor?
-       Tu te interpusiste entre ese paparazzi y yo. Me gusta devolver favores – suspiré y miré hacia la ventana, ignorando a Justin. ¿Cómo había acabado aquí? Estúpida, no deberías haber entrado aquí.

El movil de Justin comenzó a sonar. Lo sacó de su pantalón negro vaquero y con un control de mano apretó a un botón, dejó el movil en la guantera.

-       ¿Qué quieres, bro? – dijo.
 Espera, ¿estaba en manos libres? Metes en tu coche a una desconocida, pones tu movil en manos libres para que escuche tus conversaciones privadas… ¿Qué te pasa?
-       Justin, tenemos que hablar seriamente – dijo una voz tras el teléfono. La expresión de Justin cambio de risueña a seria.
-       ¿Qué pasa ahora?
-       ¿Cuántas veces te hemos dicho que no soluciones todo con alcohol? Joder Justin, estoy harto de que los paparazzis se alimenten de esto dejándote por los suelos y de que tu sigas bebiendo siempre que Selena y tu paséis por una mala temporada. Aprende a ser un hombre tío. Aprende a enfrentarte a los problemas de otra forma

Quedé totalmente sorprendida y deseé desaparecer del mundo. Entendería que Justin quisiera matarme ahora mismo. Por mi cabeza se planteó la idea de salir del coche. No debería de haber escuchado eso. Sabía que el había estado borracho, me aproveché de eso. Pero no quería ser testigo de que ese hombre lo regañara a través de un teléfono. Justin me miró con su expresión dura, tomó un largo suspiro, paso su mano por su pelo y cogió el teléfono.

-       Scooter… - la voz volvió a interrumpirle
-       No, déjame seguir hablando. ¿Con quien estuviste esa noche? Ha empezado circular información de ti. Alguien se aprovechó de ti esa noche, Justin.

Un nudo se apoderó de mi garganta. Fui yo, yo me aproveché de Justin. Lioner debió de haber subido ya toda la información que le proporcioné. Me sentía peor que nunca, me sentía la persona 
más miserable del mundo. Desvié la mirada de Justin, mirarle me hundía aún más, yo no era así.

-       No me acuerdo.
-       ¿NO TE ACUERDAS? – gritó la voz que estaba detrás del teléfono
-       No quiero hablar de esto, ¿vale? No ahora. – Justin cogió el teléfono y colgó. Después frenó el coche. Dio un golpe fuerte al volante y se dejó caer sobre el asiento con los ojos cerrados.

Esto podía conmigo, todo esto era por mi. Tenía que desaparecer de su vida, no podía seguir siendo la razón por la que el sufre de esta manera. Abrí la puerta del coche y salí de él sin dudarlo ni dos segundos. Al instante oí unos pasos detrás de mi

-       ¡Espera! – me giré y ahí estaba él – Lo siento joder, siento que hayas tenido que ver esto.
-       Me voy sola, gracias por proponer llevarme. – me di la vuelta pero él me cogió del brazo dándome la vuelta
-       Déjame llevarte, de verdad. Te lo debo. – le miré con el ceño fruncido
-       No, no me lo debes. – el me miró confundido. “Te estoy jodiendo la vida”, pensé
-       Tengo una madre muy cabezona, sé como tratar con mujeres cabezonas – comencé a reírme sarcásticamente
-       ¿CABEZONA? – el me miró y asintió mientras intentaba esconder una sonrisa – Yo no soy una cabezona.
-       Demuéstramelo, déjame llevarte a casa.

Antes de que pudiera responder, giré la vista y vi a 6 metros de nosotros el coche de Lioner. No me lo podía creer. Me estaba espiando. 
______________________________________________________________________________
Si quieres te avise para el siguiente capítulo, pideme el siguiente por twitter: @ikidrauhldream
Gracias por leer<3

miércoles, 10 de abril de 2013

Capítulo 4 • Paparazzi


La sonrisa en mi cara hoy es enorme. El Señor Lioner admiró mi gran trabajo con Justin y me ha dejado un día libre, hoy no haré de “amiga” de Justin para sacarle cosas personales a cambio de chantaje de mi querido jefe.

 Hoy pasaré el día entero con mi mejor amiga Taylor, sin presiones, sin jefes cabezotas e insorportables a mí alrededor. Ella no sabe nada de mi trabajo, Lioner me ha prohibido que se lo cuente. Pero no seguiré trabajando para él mucho tiempo, solo tengo que encontrar la valentía suficiente para decirle que lo dejo. Valentía que no tengo

-       Donde tienes la cabeza, Clairy? – dijo Taylor mientras conducía hacia el centro de Los Ángeles. Me reí y la miré apartando la vista de la ventana
-       Te he dicho que no me gusta que me llames por mi apellido
-       Pero a mí me encanta ponerte nerviosa – dijo con esa sonrisa tan irónica suya. No se que haría sin ella y todas sus ironías, es mi hermana, mi mejor amiga.

Al llegar al centro de Los Ángeles, hicimos un completo tour por cada una de las tiendas, probándonos miles de cosas que nunca llegamos a comprar, haciendo tonterías constantemente… así es como me gusta pasar el tiempo, con ella.

Después de salir de nuestro típico tour de tiendas, decidimos ir a comer. Después de un gran debate entre Taylor y yo, decidimos ir a un Friday’s que se encontraba a 15 minutos de donde estábamos.

Mientras íbamos en dirección hacia el restaurante, vi a lo lejos un hombre con una cámara en la mano y su continuo flash parpadeando en dirección hacia el coche. Recordé por unos segundos la noche anterior con Justin, la forma en la que me dijo que estaba harto de todo, la forma en la se acercó a mi, la forma en la que me besó… ____, para, vuelve al mundo real. Él se ha olvidado de todo eso, y a ti no te queda otra opción que hacer lo mismo.
Seguimos andando, acercándonos cada vez más al hombre que no paraba de fotografiar aquel coche. 

Mientras Taylor me contaba sus dilemas, yo permanecí atenta a ese hombre. ¿Quién estaría dentro del coche? El hombre comenzó a soltar insultos por su boca, los podía oír perfectamente. Rió y siguió sacando fotos. El coche se paró y se abrió la puerta del coche.
Cuando vi la silueta de Justin salir de ese coche, con una gorra roja que tapaba su pelo, unas gafas de sol que tapaban de igual forma sus ojos, una sudadera roja y esos pantalones… la imagen del beso de anoche, cruzó mi mente.

-       Vamos a cambiar de acera, por favor – le pedí a Taylor. Ella me miró aturdida
-       Parece que has visto a un fantasma, ¿Qué pasa?
-       Nada, vamos a cambiar de acera y ya está

Segundos después de cambiar de acera, comencé a oír gritos de Justin. Hice un esfuerzo sobrehumano para evitarlos pero me giré. Vi como el Paparazzi no paraba de gritar a Justin, al igual que Justin a él “Olvídame tío, OLVÍDAME” repetía Justin constantemente. Me quedé mirando perpleja. El paparazzi rió en alto y se acercó a Justin desafiante. Vi como Justin comenzaba a apretar su puño. Un impulso muy dentro de mi me obligó a ir hacia donde ellos estaban

-       EH! _____? A DONDE VAS!? – oí a Taylor gritar detrás de mí.

No podía permitir que Justin pegara a ese hombre, o al revés. Y no entendía muy bien por que, quizás Justin me importaba pero necesitaba parar esto.
Cuando estaba a dos pasos de ellos, el puño del Paparazzi golpeó fuertemente la cara de Justin. Me llevé las manos a la boca y contuve un grito ahogado. Justin se giró y me miró con la mano en su cachete derecho. Cerró los ojos y suspiró fuertemente.

-       NIÑATO, AHORA QUE ME DICES!? QUIERES MÁS? VEN AQUÍ, GILIPOLLAS – gritó el paparazzi hacia Justin con los puños preparados. Justin me miró por última vez, miró al paparazzi con odio y abrió de nuevo la puerta de su coche.

El paparazzi le cogió de los hombros y le escupió en la cara. Justin suspiró fuertemente y empujó al Paparazzi el cual, resbaló con el suelo y calló en él.  El Paparazzi rió y se levantó del suelo. Justin abrió de nuevo la puerta de su coche mientras el Paparazzi con el puño preparado para golpear a Justin, detrás de él. Otro impulso me obligó a parar al Paparazzi. Me puse delante de él

-       Por favor, para – le dije. Él me miró con asco pero me esquivó, me volví a poner delante de él. Él suspiró pesaamente. Me cogió fuerte del brazo
-       Quitate de mi camino, zorra – me empujó fuertemente contra el suelo. Mi brazo rozó el suelo y comenzó un hormigueo en él, me había golpeado muy fuerte.

En ese mismo momento, Justin salió del coche y como si de un cohete se tratara, se tiró encima del Paparazzi. Lo empujó contra el suelo, estrelló su puño en su cara.

-       Ni se te ocurra volver a pegar a una mujer, entendido? Hijo de Puta, aprende a ser un hombre. – dijo Justin escupiendo cada palabra con odio. Le miré sorprendida. El Paparazzi atónico, se limpió la sangre del labio y se fue corriendo

Justin volvió la mirada hacia a mi, se agachó y examino mi brazo. Negó con la cabeza y me miró a los ojos, los mismos ojos imnotizantes que vi la noche anterior

-       Lo siento mucho, ¿estás bien? – asentí y él me sonrió – Es un cabrón, como todos los paparazzis. Siento que hayas tenido que pasar por esto. ¿Quieres que te acompañe a un hospital? – no reconocía al Justin de la otra noche, era un Justin totalmente diferente. Le miré aturdida, el frunció el ceño
-       No, gracias enserio, estoy bien.
-       Espera, ¿te conozco de algo? - dijo frunciendo el ceño y examinando cada zona de mi cara. No por favor, que no se acuerde de mi
_______________________________________________________________
Si os gusta mi novela y queréis que os avise cada vez que suba capítulo, pedirme el siguiente por twitter: @ikidrauhldream. Muchas gracias por leer<3

jueves, 4 de abril de 2013

Capítulo 3 • Paparazzi



Salí por la puerta de atrás del local con Justin tras de mí. Estaba obligada a llevármelo a un hotel, el señor Lioner quería más noticias de él y podría aprovecharme de que está borracho, él no recordaría nada de esto. Seguía sin gustarme esta idea, pero me juré a mi misma que esta sería la primera y única vez que lo haría.
-       ¿Dónde está tu coche? – le pregunté a Justin
-       Al final de la calle – dijo él sonriendo mientras andaba haciendo eses. Puse mis ojos en blanco

Empecé a andar hacia el final de la calle, con él detrás de mi. Me ponía nerviosa, no paraba de reírse. Venga _____, piensa que solo tendrás que sacarle 2 o 3 cositas, después le pides el movil y llamas a algún amigo suyo para que lo vayan a recoger al Motel. Parecía todo tan fácil cuando lo planeaba en mi cabeza.

-       ¿A donde vamos? – preguntó Justin mirándome serio
-       A un Motel, estás mal y los paparazzis te están persiguiendo. Eso va a arruinar tu reputación – Justin me sonrió y se acercó a mi. Puso su mano en mi cintura y me acercó a él. Olía a alcohol y a su perfume. Quedé atrapada por el olor de su perfume pero no me gustaba la mezcla. El corazón empezó a bombear sangre a ritmos cada vez mayores, estaba eclipsada por la forma tan perfecta de sus labios. Fruncí el ceño
-       ¿Te llevas a un desconocido a un Motel porque te preocupa su reputación? ¿Sabes que podría violarte? – dijo mirando mis labios.
-       Estás más borracho de lo que pensaba. Dame las llaves de tu coche, por favor – se separó de mi, buscó en el bolsillo de su chaqueta y me dio las llaves.

Al final de la calle encontré su coche. He dicho coche? Eso parecía una carroza. “Niño mimado con dinero” pensé.
Ambos nos metimos en el coche y recibí un mensaje de Lioner. “El Motel más cercano está a 15 minutos de donde estás tú. No seas lenta, quiero esas noticias ya” Suspiré pesadamente y volví a meter el movil en mi bolso. Justin estaba dormido sobre el asiento del acompañante. Me quedé mirándolo por unos instantes, lo tenía todo, belleza, dinero, talento… ¿por qué razón se emborracharía así?

Cuando llegamos al Motel desgastado y viejo, cogí dinero que me había dado Lioner y pedí una habitación. La recepcionista se quedó mirando a Justin, tenía miedo de que lo reconociera. Acepté la llave rápidamente y pedí a Justin que andara rápido.
Subimos dos plantas en el ascenor, volví a mirar de reojo a Justin, seguía en un universo desconocido a causa de su borrachera. Reí, los famosos no son tan perfectos como aparentan.
Abrí la puerta de la habitación.

-       ¿Qué habitación has pedido? ¿La habitación de los cerdos? – dijo Justin andando hacia dentro de la habitación
-       Tienes suerte, mañana no te acordarás de esto.

Justin se tiró a la cama de la habitación, dejándose totalmente caer. Cerré la puerta. Todavía no creía que estuviera haciendo esto. Si Justin consiguiera acordarse, vería normal que me denunciara. Me senté en la cama de al lado. El se dio la vuelta y se me quedó mirando con su cuerpo extirado mirando hacia el techo

-       ¿Por qué haces esto por mi?  - “porque necesito buenas calificaciones para el primer curso de periodismo” pensé. – ¿Me vas a hacer daño? ¿Vas a ser como todas las personas que me rodean? – empezó a reír, no comprendía nada, intentaba seguirlo. Me recordaba a mi misma una y otra vez que él estaba borracho – Odio esto
-       ¿El qué? – me atreví a decir
-       Emborracharme pensando que así se me olvidarán todas las veces que me hacen daño.

Evité su mirada, realmente no quería tener esta conversación. Respiré hondo y oí como él hacía igual. Nunca pensé eso de él, cuando le veía en la televisión lo veía feliz.

-       ¿Alguna vez has sentido como miles de flash te golpean la cara? – negué. Él sacó su iphone y comenzó a apuntarme con el flash de él. – Imagina esto mientras oyes insultos. – Se levantó de la cama y acercó el flash a mis ojos. “Está borracho” volví a recordar. Se situó justo en frente de mi
-       Para, por favor – dije tapándome del flash. El rió y se me quedó mirando
-       Tienes unos labios muy bonitos. – Se acercó aún más a mí sin apartar la mirada de mis labios. “Está borracho” Comenzó a recorrer con su dedo índice la forma de mis labios mientras los observaba con todo detalle. Sentía su tacto como pequeñas descargas eléctricas. ¿Qué me está pasando? – Son muy bonitos – volvió a repetir – Llevo mirándolos toda la noche y necesitaba tocarlos, sentirlos – dijo comenzando a reducir las distancias
-       Justin… - puso su dedo índice en mi boca, para impedirme hablar. Volví a fruncir el ceño. Esto me gustaba y odiaba sentir esa sensación

Cogió delicadamente mi mentón con sus dedos suaves obligándome a mirar hacia arriba. Sin perder el punto de mira en mis labios, comenzó a acercarse a ellos. Me sentía atraída y no podía soltarme de las ataduras para separarme de él. Él tenía algo que me gustaba, y sus labios encabezaban la lista. Se apoderó de mis labios sin que yo le diera permiso y comenzó a besarlos con delicadeza, como si me fuera a romper haciéndome sentir en una nube. Jamás me habían besado así y sentía como cada parte de mi cuerpo comenzaba a estremecerse. Su colonia mezclada con el olor de alcohol seguía sintiéndose, al igual que la calidez de sus labios sobre los mios.
Se separó de mí, despacio, muy despacio. Quedé a centímetros de él, en su cara se dibujo una sonrisa. A mi, me costaba respirar y no entendía por qué. Segundos después, volvió a tirarse sobre el colchón justo a mi lado. Volví a la realidad de repente “Está borracho, por eso te ha besado”

Intenté despejar mi mente, miré a Justin, estaba dormido. Suspiré pesadamente. Me acerqué a él, cogí el móvil de su chaqueta. Envié un mensaje a un tal “Alfredo” diciéndole donde estaba Justin para que viniera a buscarlo.
Cogí mi chaqueta y mi bolso, volví a mirar a Justin una última vez y me fui de la habitación.

Llamé a un taxi. Mi cabeza se había quedado atrapada en ese momento en el que Justin me besó. Mi subconsciente me dijo: “Estaba borracho, mañana no se acordará de esto” y me alegré, no quería que lo recordara. Iba a contarle todas las malas noticas a Lioner y no quería que se acordara de mí, aunque a mí, ese beso no se me iba a olvidar y odiaba saber que tenía razón.

Mis sentimientos fueron interrumpidos por un mensaje del Señor Lioner: "Espero que sepas que esto solo acaba de empezar, sé que no has conseguido mucha información hoy y necesito más. No tendrás por que echar de menos a Justin, tranquila, le verás muchas más veces"
________________________________________________________________________
Muchas gracias por leer (: Si queréis que os avise para el siguiente capítulo, pedirme el siguiente por twitter: @ikidrauhldream

lunes, 1 de abril de 2013

Capítulo 2 • Paparazzi.


Viernes 21 de Junio.

Volví a mirarme en el espejo intentando encontrarle sentido a esto. Acepté el maldito puesto. No podía arriesgarme a tener bajas notas en el primer año de periodismo, me arriesgaba a tirar el resto de mi vida por la borda.

Este conjunto me quedaba perfecto; una camiseta ceñida con unos jeans, unos tacones y un chaqueta de cuero. Esta noche iría a una fiesta privada a la que asistiría Justin Bieber. El señor Lioner me dio las indicaciones y un pase gratis. Sus palabras textuales fueron: “Quiero noticias que me den dinero. Aprovecha que estáis en un fiesta e intenta emborracharlo” Esa idea me espantaba. Todavía seguía preguntándome por qué había aceptado ese maldito puesto.

Miré mi teléfono móvil. Tenía un mensaje de Taylor, mi mejor amiga. Sonreí al verlo. “Eh, zorrilla, sé que esta tarde tienes planes de trabajo pero mañana estas libre para mi. Me gusta marcar territorio, te quiero” Me la imaginé con su sonrisa ingeniosa y su pelo rubio recogido en su típica coleta de caballo, mientras mascaba esos chicles de menta que tanto le gustaban.
Miré la hora: 7 y media de la tarde. A las 8 comenzaba la fiesta. Solté un suspiro pesado y cogí mi bolso. Cuando bajé por las escaleras hacia el salón encontré  mi abuela sentaba viendo la tele. Yo no vivía con mis padres, ellos estaban de viaje por negocios constantemente. Besé la mejilla de mi abuela y salí por la puerta.

El señor Lioner me dio dinero para un taxi. “Un punto positivo a su favor”, pensé. Cogí un taxi.
Media hora después llegué a la calle que el Señor Lioner me dijo. Pagué al taxista y me dirigí hasta el local. Un hombre alto estaba en la entrada del local. Le mostré la entrada, le sonreí, el mantuvo su cara de serio. “Estúpido amargado” pensé, me permitió la entrada

Cuando entré la música conseguía apoderarse de mis pensamientos de lo alta que estaba. Retumbaba en mis oídos. La luz era tenue pero podía ver fácilmente a todas las personas que se encontraban allí. Distinguía alguna que otra cara famosa. No pintaba nada aquí y cada vez que daba un paso en busca de Justin, tenía ganas de correr y de abandonar este plan.

De repente, divisé su pelo rubio oscuro peinado hacia arriba. Él estaba en la barra, con una copa en la mano y dado la vuelta, solo ví su espalda y se chaqueta negra.
Comencé a andar hacia a él, las piernas me temblaban y las manos me sudaban. Tenía miedo, mucho miedo. Cada vez estaba más cerca de él. Respiré hondo. Me situé justo detrás de él. Vi que no había nadie a su lado. Respiré hondo y me senté en la banqueta de su lado.

Le miré de reojo. Tenía la mirada perdida en su copa. Contemplé cada rasgo de su cara, siempre había visto fotos suyas pero nunca imaginé verlo en persona. Es realmente guapo. Sus labios, su nariz, su pelo… tienen algo que conseguía atraerme. Se dio la vuelta al instante, se quedó mirándome. Comencé a notar un calor fuerte en mis mejillas

-       ¿Quieres? – dijo inclinando la copa hacia a mí. Negué con la cabeza – Es bueno para olvidar. ¿O acaso tú tienes una vida perfecta? – estaba borracho, su forma de hablar lo delato
-       Nadie tiene una vida perfecta – me atreví a decir.
-       Soy Justin Bieber, la gente piensa que la tengo, pero… se equivocan – volvió a tomar un trago largo de su copa.
Nunca imaginé que me encontraría a Justin Bieber en estas circunstancias
-       Camarero, otra copa por aquí – dijo levantando su copa ya vacía al chico de detrás de la barra. Le miré detenidamente, fruncí mi ceño
-       No creo que eso sea una solución – me miró detenidamente y por primera vez pude ver sus ojos con claridad. Eran color caramelo y tenían un brillo especial. Conseguían eclipsarte, a mi me habían atrapado por completo.
-       Dime una solución tú

El camarero dejo una nueva copa delante de Justin. Un impulso hizo que yo cogiera la copa, impidiendo que Justin la cogiera. El alcohol no es la solución. Él me miró, frunció el ceño

-       ¿Te gusta jugar? – dijo con una sonrisa en la boca. Se acercó a mí lo suficiente como para dejarme sin respiración mientras miraba mis ojos, el olor a alcohol invadió mis fosas nasales. Atrapó la copa de mis manos – Mi copa, gracias.

Bueno, mi trabajo aquí no es ver como bebe, tenía que sacarle algo de información. Aunque, pensándolo bien, con decirle a Lioner que él estaba borracho, era suficiente humillación. Me levanté de la banqueta, quería irme ya de aquí. Él agarró mi brazo

-       ¿A dónde vas?
-       A ti que te importa – sonrió
-       Me habías caído bien
-       Me alegra saberlo – volvió a sonreír y me pegó a él. – Justin, estás borracho, suéltame. -  no quería aprovecharme de él, lo mejor era irme.
-       No estoy borracho – me atrajo hacia él y colocó un mechón de mi pelo detrás de mi oreja.

Justo en ese momento noté mi móvil vibrar. Me separé de Justin y él se sentó en su banqueta, con la mirada perdida de nuevo. Tenía un mensaje. Lo abrí, era del señor Lioner. “Unos paparazzis acaban de entrar en la fiesta. No me gusta compartir mis noticas. Saca a Justin de allí.” Miré a Justin y negué. Contesté el mensaje “¿Llevarlo a donde? Está borracho” Al segundo, Lioner me contesto “Un motel. Tienes dinero suficiente. O si no, coge dinero prestado de su cartera” Volví a mirar a Justin y comencé a cuestionar mi locura pensando en si en realidad iba a hacer lo que iba a hacer.

_________________________________________________________________________________
Si os gusta mi novela y queréis que os avise para el siguiente, pedírmelo por twitter: @ikidrauhldream (: 
Gracias por leer