jueves, 6 de septiembre de 2012

O1O. "Catching Feelings"


Analicemos la situación. Era una foto de Justin besando a una chica en un coche, podía distinguir perfectamente a la chica, era Jasmine, la chica del otro día. En esta situación los celos podían conmigo, suspiré fuerte para que mis ganas de matar a Justin disminuyeran, entonces noté unas manos en mi cintura. Guardé rápido el móvil y me di cuenta de que esas manos eran de Justin, me giré y le sonreí falsamente

-Sabes? Me encanta ver tu sonrisa, me hace sentirme genial – ignoré su comentario, él se puso delante mia y me miro de forma extraña
-Qué? – dije yo molesta. Estaba super enfadada. Me reventaba pensar que estuviera empezando a sentir algo por él y que para él yo solo fuera un estúpido juego.
-Te pasa algo, te conozco demasiado bien 
-Justin, no me pasa nada y… - puso la mano en mi mejilla e hizo que le mirará directamente a los ojos. Aparté su mano enfadada – Quieres dejarlo ya? Acaso me has visto cara de juguete para que juegues así conmigo? – Justin suspiró y apartó la mirada de mi, yo seguía molesta, después me volvió a mirar – Sabes? Me voy. 

Mi guardaespaldas me estaba esperando a la salida de los premios con un coche y con Jenette dentro. Sonreí al verla, corrí a abrazarla y me metí en el coche con ella

-Qué tal con Justin? Muchísimo mejor, no? – dijo riendo 
-Pues como crees que me tengo que sentir si están jugando conmigo? – ella se me quedó mirando detenidamente
-Bueno ____, esto no era un juego? Me refiero a que es puro marketing – suspiré, si ella supiera – Aunque bueno, es un juego hasta que uno de los dos empieza a enamorarse – me miró y sonrío
-No insinúes cosas que no son 

Llegamos a casa, mi guardaespaldas nos dejó a mi y a Jenette en mi casa, esta noche la pasaría con ella, echaba de menos esas noches de chicas. A pesar de ser las dos famosas, somos chicas normales, como cualquiera. Antes de entrar a mi casa, un paparazzi vino corriendo hacia nosotras, nos hicieron algunas fotos. Corrimos riendo hasta mi casa.

Justo al entrar en casa, me llamaron al móvil. *Llamada entrante: Dylan* Miré a Jenette, extrañada. Ella me dijo que se lo cogiera. Dylan es mi ex. Le conocí hace unos años, cuando llegué a Atlanta a vivir. Es un chico muy atractivo, para que engañarnos. Sus ojos verdes te envuelven totalmente, y sus labios carnosos tienen tendencia de volverte completamente loca. Al igual que su pelo en pincho. Estuvimos de novios unos meses, pero hacía un año que no hablaba con él, me resultó raro recibir su llamada. Le cogí el teléfono y me pidió que saliera de casa. Abrí la puerta y miré hacia la acera de enfrente 

-Cada día estás más preciosa – sonreí y fui a abrazarlo 
-Y después de un año… das señales de vida – el sonrió. Dios, su sonrisa. Es de esas sonrisas que enamoran 
-Bueno, suelen decir mejor tarde que nunca no? – sonreí – Te he echado de menos… 
-Dylan… - sabía lo que quería, siempre lo había conocido. Hoy vendría a pedirme que volviera con él, que lo intentáramos de nuevo, siempre lo hace. Pero para mi desgracia, estoy con Justin
-No _____, yo solo te soy sincero, y me da igual que ese estúpido y tú estéis juntos – le miré con mala cara – Si, ese estúpido. El Justin ese 
-Dylan, lo nuestro ya tuvo principio y final. 
-Y por qué no intentarlo de nuevo? – notaba que estaba invadiendo mi espacio vital, que cada vez estaba más cerca, que iba a besarme quisiera o no. Siempre fue así de impredecible 
-Porque tengo novio y… - demasiado tarde, ya había tocado mis labios con los suyos. Mierda, pensé. Los paparazzis, habrán sacado miles de fotos de esto. Mierda, pensé de nuevo. Justin.
-______!? – y efectivamente, era la voz de Justin. Me aparté molesta de Dylan, lo miré mal y fui hacia donde Justin
-Justin… - me interrumpió
-Quien es ahora el juguete en el juego? – dijo molesto. Le miré sin saber que decir. Dylan se acercó a nosotros
-Vaya, tú debes de ser el idiota – Justin apretó su puño, sabía que esto no iba a acabar bien. Lo miré 
-Y tú quien te crees para besar a mi novia? – Dylan río
-Alguien que le puede hacer mil veces más feliz que un niñato creído como tú – empujó a Justin fuertemente. Miré a Justin desconcertada. Notaba en su cara la rabia y los celos. Suspiré fuerte y me puse delante de él 
-Justin, ignórale, no sabe lo que dice – entonces Dylan me cogió fuerte del brazo y me aferró a él 
-Si, sé perfectamente lo que digo – hice una mueca de dolor, Dylan me estaba apretando muy fuerte. Le pedí que me soltará, pero él me sonrío e intentó volver a besarme. ¿Por qué se comportaba así conmigo? 
-Que no la toques – noté como Justin me apartó de Dylan y empujó fuerte a Dylan. Dylan cayó al suelo

Todo lo demás sucedió muy rápido. Dylan se levantó y dio un puñetazo a Justin en toda la cara. Vi como Justin empezaba a sangrar por su labio. Él se levantó del suelo y le pegó un puñetazo a Dylan. No sabía como reaccionar, no sabía por que Justin estaba en esa estúpida pelea, y si en realidad le importaba? Intenté volver a la realidad, tenía que parar esto como fuera. Me puse en medio de los dos, vi que Justin cayó al suelo. Tenía un moratón y el labio sangrando. Me acerqué a él. Él intentó volver a levantarse pero le pedí que se tranquilizara. Dylan se marchó.

Jenette salió de casa y me ayudó a llevar a Justin dentro. Por suerte, no vi ningún flash. Suspiré aliviada. Al ser de noche no creo que ningún paparazzi haya fotografiado la pelea. Cerré la puerta de mi casa y le pedí a Jenette que fuera a por el boquitin. Dejamos a Justin delicadamente en el sofá, mostró una mueca de dolor, yo suspiré. Jenette se fue del salón, se lo pedí yo. Quería hablar a solas con Justin. Saqué un algodón y lo empapé de agua oxígenada

-Esto te va a doler – posé el algodón sobre su labio, que afortunadamente había parado de sangrar. Volvió a mostrar una mueca de dolor – ¿Por qué has hecho Justin? – Justin me miró y sonrió, luego volvió a suspirar de dolor 
-Por qué no soporto verte con otro chico que no sea yo 
-Pero, tú besaste a esa chica… en ese coche y… - suspiré mientras seguía curándole el labio. – Yo no te importo, solo es marketing 
-Yo besé a esa chica, hace un mes. Y si me importas, más de lo que piensas – suspiré y volví a poner el algodón en su labio, volvió a quejarse
-No quiero que te vuelvas a pelear con nadie por mi, vale? No quiero verte mal y… no me lo merezco 
-Claro, te mereces mucho más – le miré y sonreí. – Gracias por curarme e impedir que ese gilipollas me matara – reí y le aparté un mechón de pelo de su cara. Estaba sudando. Me quedé mirando detenidamente su labio, lo tenía hinchado. El me acarició la mejilla, sonreí ante esa acción y miles de mariposas empezaron a revolotear en mi estómago. Me acerqué a él mientras no apartaba la mirada de sus labios y de sus ojos caramelo que tenían un brillo especial. Estoy segura de lo que quiero hacer? Le voy a besar sin cámaras delante. Eso confirmará que tanto como para él para mi no es solo marketing. Le tenía a escasos centímetros de mi cuando el sonido de un móvil nos interrumpió. El suspiró y yo miré mi móvil *Llamada entrante de tío Scooter* 

Suspiré. Y si los paparazzis si habían visto la pelea? Adiós a la reputación de Justin por mi culpa. Cogí el teléfono

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