jueves, 4 de abril de 2013

Capítulo 3 • Paparazzi



Salí por la puerta de atrás del local con Justin tras de mí. Estaba obligada a llevármelo a un hotel, el señor Lioner quería más noticias de él y podría aprovecharme de que está borracho, él no recordaría nada de esto. Seguía sin gustarme esta idea, pero me juré a mi misma que esta sería la primera y única vez que lo haría.
-       ¿Dónde está tu coche? – le pregunté a Justin
-       Al final de la calle – dijo él sonriendo mientras andaba haciendo eses. Puse mis ojos en blanco

Empecé a andar hacia el final de la calle, con él detrás de mi. Me ponía nerviosa, no paraba de reírse. Venga _____, piensa que solo tendrás que sacarle 2 o 3 cositas, después le pides el movil y llamas a algún amigo suyo para que lo vayan a recoger al Motel. Parecía todo tan fácil cuando lo planeaba en mi cabeza.

-       ¿A donde vamos? – preguntó Justin mirándome serio
-       A un Motel, estás mal y los paparazzis te están persiguiendo. Eso va a arruinar tu reputación – Justin me sonrió y se acercó a mi. Puso su mano en mi cintura y me acercó a él. Olía a alcohol y a su perfume. Quedé atrapada por el olor de su perfume pero no me gustaba la mezcla. El corazón empezó a bombear sangre a ritmos cada vez mayores, estaba eclipsada por la forma tan perfecta de sus labios. Fruncí el ceño
-       ¿Te llevas a un desconocido a un Motel porque te preocupa su reputación? ¿Sabes que podría violarte? – dijo mirando mis labios.
-       Estás más borracho de lo que pensaba. Dame las llaves de tu coche, por favor – se separó de mi, buscó en el bolsillo de su chaqueta y me dio las llaves.

Al final de la calle encontré su coche. He dicho coche? Eso parecía una carroza. “Niño mimado con dinero” pensé.
Ambos nos metimos en el coche y recibí un mensaje de Lioner. “El Motel más cercano está a 15 minutos de donde estás tú. No seas lenta, quiero esas noticias ya” Suspiré pesadamente y volví a meter el movil en mi bolso. Justin estaba dormido sobre el asiento del acompañante. Me quedé mirándolo por unos instantes, lo tenía todo, belleza, dinero, talento… ¿por qué razón se emborracharía así?

Cuando llegamos al Motel desgastado y viejo, cogí dinero que me había dado Lioner y pedí una habitación. La recepcionista se quedó mirando a Justin, tenía miedo de que lo reconociera. Acepté la llave rápidamente y pedí a Justin que andara rápido.
Subimos dos plantas en el ascenor, volví a mirar de reojo a Justin, seguía en un universo desconocido a causa de su borrachera. Reí, los famosos no son tan perfectos como aparentan.
Abrí la puerta de la habitación.

-       ¿Qué habitación has pedido? ¿La habitación de los cerdos? – dijo Justin andando hacia dentro de la habitación
-       Tienes suerte, mañana no te acordarás de esto.

Justin se tiró a la cama de la habitación, dejándose totalmente caer. Cerré la puerta. Todavía no creía que estuviera haciendo esto. Si Justin consiguiera acordarse, vería normal que me denunciara. Me senté en la cama de al lado. El se dio la vuelta y se me quedó mirando con su cuerpo extirado mirando hacia el techo

-       ¿Por qué haces esto por mi?  - “porque necesito buenas calificaciones para el primer curso de periodismo” pensé. – ¿Me vas a hacer daño? ¿Vas a ser como todas las personas que me rodean? – empezó a reír, no comprendía nada, intentaba seguirlo. Me recordaba a mi misma una y otra vez que él estaba borracho – Odio esto
-       ¿El qué? – me atreví a decir
-       Emborracharme pensando que así se me olvidarán todas las veces que me hacen daño.

Evité su mirada, realmente no quería tener esta conversación. Respiré hondo y oí como él hacía igual. Nunca pensé eso de él, cuando le veía en la televisión lo veía feliz.

-       ¿Alguna vez has sentido como miles de flash te golpean la cara? – negué. Él sacó su iphone y comenzó a apuntarme con el flash de él. – Imagina esto mientras oyes insultos. – Se levantó de la cama y acercó el flash a mis ojos. “Está borracho” volví a recordar. Se situó justo en frente de mi
-       Para, por favor – dije tapándome del flash. El rió y se me quedó mirando
-       Tienes unos labios muy bonitos. – Se acercó aún más a mí sin apartar la mirada de mis labios. “Está borracho” Comenzó a recorrer con su dedo índice la forma de mis labios mientras los observaba con todo detalle. Sentía su tacto como pequeñas descargas eléctricas. ¿Qué me está pasando? – Son muy bonitos – volvió a repetir – Llevo mirándolos toda la noche y necesitaba tocarlos, sentirlos – dijo comenzando a reducir las distancias
-       Justin… - puso su dedo índice en mi boca, para impedirme hablar. Volví a fruncir el ceño. Esto me gustaba y odiaba sentir esa sensación

Cogió delicadamente mi mentón con sus dedos suaves obligándome a mirar hacia arriba. Sin perder el punto de mira en mis labios, comenzó a acercarse a ellos. Me sentía atraída y no podía soltarme de las ataduras para separarme de él. Él tenía algo que me gustaba, y sus labios encabezaban la lista. Se apoderó de mis labios sin que yo le diera permiso y comenzó a besarlos con delicadeza, como si me fuera a romper haciéndome sentir en una nube. Jamás me habían besado así y sentía como cada parte de mi cuerpo comenzaba a estremecerse. Su colonia mezclada con el olor de alcohol seguía sintiéndose, al igual que la calidez de sus labios sobre los mios.
Se separó de mí, despacio, muy despacio. Quedé a centímetros de él, en su cara se dibujo una sonrisa. A mi, me costaba respirar y no entendía por qué. Segundos después, volvió a tirarse sobre el colchón justo a mi lado. Volví a la realidad de repente “Está borracho, por eso te ha besado”

Intenté despejar mi mente, miré a Justin, estaba dormido. Suspiré pesadamente. Me acerqué a él, cogí el móvil de su chaqueta. Envié un mensaje a un tal “Alfredo” diciéndole donde estaba Justin para que viniera a buscarlo.
Cogí mi chaqueta y mi bolso, volví a mirar a Justin una última vez y me fui de la habitación.

Llamé a un taxi. Mi cabeza se había quedado atrapada en ese momento en el que Justin me besó. Mi subconsciente me dijo: “Estaba borracho, mañana no se acordará de esto” y me alegré, no quería que lo recordara. Iba a contarle todas las malas noticas a Lioner y no quería que se acordara de mí, aunque a mí, ese beso no se me iba a olvidar y odiaba saber que tenía razón.

Mis sentimientos fueron interrumpidos por un mensaje del Señor Lioner: "Espero que sepas que esto solo acaba de empezar, sé que no has conseguido mucha información hoy y necesito más. No tendrás por que echar de menos a Justin, tranquila, le verás muchas más veces"
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Muchas gracias por leer (: Si queréis que os avise para el siguiente capítulo, pedirme el siguiente por twitter: @ikidrauhldream

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