-Sobre
qué? – dije mirándole sonriendo. Sabía que éramos el centro de todas las
cámaras de los paparazis, así que me atreví a jugar con el cuello de su camisa
para aparentar estar enamorada de él.
-Olvídalo.
Parece que te gusta jugar con mis sentimientos – el se fue enfadado dejándome
detrás. Miré a scooter sorprendida, el se encogió de hombros. Yo suspiré y con
una sonrisa entré en la sala de la gala de los premios
Saludé
a todos los famosos. Después de un rato
me fui a donde mi indicaron que tenía que sentarme. Me senté y vi a Justin a mi
lado. Él me miró y se giró para hablar con Taylor. Suspiré enfadada. El me miro
disimuladamente pero siguió hablando con Taylor
Empezó
la gala. Aplaudí como todos y sonreí, sabía que nos iban a enfocar a mi y a
Justin. Así que intenté acercarme a él lo máximo posible. Aunque resultaba
difícil ya que actuaba como si yo tuviera la lepra o algo por el estilo. El
presentador empezó a jugar un poco con el público hablando sobre temas de
famosos. Claro que no me iba a librar, era obvio
-Hablando
de amores y adolescentes. A que no sabéis que pareja nos ha robado el corazón a
todos? Son tan tiernos y son como angelitos, con los pañales puestos – la gente
rió ante ese comentario sobre nuestra
corta edad. Aunque bueno, somos adolescentes, no niños de 4 años – Claro
amigos, de quien voy a estar hablando si no es de Justin Bieber y ____ Moore –
una cámara se puso delante nuestro encendiendo su botón roja, si, nos estaban
grabando.
Miré
a la pantalla grande, sonreí al igual que Justin hacía. Le miré y el hizo lo
mismo. Luego suspiró, vi como tenía los ojos llorosos y en su boca se empezaba
a formar un leve puchero. Que le pasaba? Me miró, susurró un “lo siento” y se fue
de la gala. Toda la gente se quedó impresionada, empezando por mi. El presentador
suspiró y rió irónicamente
-Bueno,
parece que no son una pareja tan increíble como aparentan… Empecemos por la
entrega de premios – me tapé la cara con la mano. Notaba un calor en mis
mejillas, seguro que estaba mas roja que un tomate. Suspiré, tenía ganas de
llorar. Miré a Taylor, ella me miró sorprendida
-Que
le ha pasado? – dijo ella susurrando. Negué con la cabeza y volví a suspirar
para intentar que las lágrimas no salieran de mis ojos. Por qué me había hecho
pasar por ese ridículo? Que le pasa? Le odio, le odio y le odio.
Recogí
mis premios correspondientes, di las gracias a mis fans y a toda la gente que
me había apoyado. Los premios de Justin los recogió Scooter en respresentación
de él. Tenía ganas de que terminara la gala para irme a un baño a llorar. La
gente me miraba y cuchicheaba cosas como “¿Qué le habrá hecho ella a él para
que se haya ido?” o “¿Cómo se puede ser tan insensible?” Terminó la gala. Me fui
corriendo al baño, todos se habían ido a la fiesta posterior a los premios, así
que tenía asegurado que no entraría nadie. Me miré en el espejo y mi rímel se
empezó a deslizar por mis mejillas mientras mi nudo en la garganta no
desaparecía. Intentaba no sollozar en alto pero me sentía fatal. Y no solo por
mi ridículo, si no por Justin. Alguien llamó a la puerta. Cogí unos pañuelos de
encima de la encimera e intenté quitarme el rímel corrido, pero demasiado tarde,
Logan ya había entrado por la puerta
-Qué?
Con el rímel corrido no soy tan preciosa no? – dije sonriendo. El me miró
preocupado
-Que
ha pasado? – le miré, suspiré. Volví la vista a mi bolso para meter todas las
cosas que había sacado en él. Susurré un “nada” mientras intentaba que mis
lágrimas pararan de delatarme de una vez. Él se acercó a mi y me cogió del
mentón obligándome a mirarle – En una chica tan preciosa como tú deberían estar
prohibidas las lágrimas – le miré y le sonreí
-Enserio,
no es nada…
-Venga,
toda la gala hemos visto lo que ha pasado entre tú y él. Pero si no quieres
contármelo…
-Es
demasiado complicado, pero gracias Logan – Él se acercó a mi de nuevo y me secó
una de las lágrimas que acababa de brotar. Le sonreí
-Eh,
que no me entere de que ningún otro chico te hace llorar vale? – le sonreí y
asentí. Puse uno de los mechones de su pelo despeinado y miré sus ojos azules,
uno de los ojos más bonitos que había visto en mi vida, Él acarició mi mejilla
y miró detenidamente mis ojos – Ojala hubiera más gente como tú, Justin no sabe
la suerte que tiene de tenerte ___
Me
hacía sentirme bien después de toda la mierda por la que había pasado esta
tarde. Pero estaba demasiado cerca, y esa escasa distancia no me molestaba para
nada. Pero mi corazón no latía tan deprisa como lo hace con Justin, mis labios
no tienen ansia de los suyos y no me pierdo en su mirada. Pero estaba acortando
distancias y yo no se lo estaba impidiendo. Bueno, en realidad no estoy con
Justin, que mas da? Bueno, a mi corazón no le da igual. Pensará : “Eres
estúpida. Estás enamorada y punto. No puedes engañarme, los sentimientos no se
pueden evitar y esta vez te ha tocado desear morir en los brazos de Justin. No
intentes evitarlo”
-Esto
está mal, no? – dijo el prácticamente susurrando. Volví a mi mundo y le miré, separándolo
de mi
-Si,
podría considerarse así. Bueno … - me separé del todo de él. Ambos reímos – Me voy
ya, vale? – le sonreí e iba a salir por la puerta, él me giró del brazo y me
acercó excesivamente a él. Centimetros, prácticamente milímetros separaban
nuestros labios. Él se lanzó a los mios sin pensarlo dos veces. Yo quedé
sorprendida, él se separó, al ver mi cara de sorpresa solo pudo decirme un “Lo
siento” que repitió 5 veces para después mirarme por última vez, volverlo a
decir e irse del baño. Me toqué mis labios. Logan Lerman me había besado.
Una
noche difícil, una mañana peor. No había dormido nada y el sol parecía odiarme
ya que no paraba de darme en los ojos através de la fina cortina de mi
habitación. Mi madre vino a despertarme, y el pequeño Ryan se coló en mi cama
para hacerme cosquillas y despertarme. Esta mañana tenía que ir con mi tío
Scooter al estudio. Me juró que no estaría Justin, no le creía. Aún así, no
quería esconderme como una rata. Justin ahora es un problema, pero tambien es
la solución.
Desayuné,
me vestí y me fui directa al estudio en mi coche. Aparqué y me dirigí dormida
hacia la entrada. Entré en la habitación del estudio esperando encontrar a mi
tío, pero lo que vi me sintió como 3 toneladas de cemento cayendo sobre mi. Y
el nudo de la garganta que esta noche había desaparecido, había vuelto a
reaparecer
-Justin,
no puedo creer que seas tan... tan… - suspiré y cerré la puerta de un portazo.

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